Cuando el hambre es un negocio

Bajo la bandera de la lucha contra el desperdicio de alimentos y a favor del cuidado del medio ambiente, tres jóvenes lanzaron la aplicación móvil Winim, que geolocaliza restaurantes que están a punto de tirar comida del día y permite comprarla a un precio mucho más bajo que el original. Sin embargo, en el contexto actual de aumento de la pobreza, la iniciativa que busca “salvar la comida” fue leída como una burla.

Según consignó el sitio Infobae, que entrevistó a los jóvenes  que están detrás del proyecto, Santiago Guglielmetti, Santiago López Silveyra y Federico Broggi, la aplicación ofrece precios imperdibles: “Una porción de paella del restaurante José Luis, de Recoleta, que vale $900, a $500. Una tabla clásica de sushi de Kanu, con un precio de lista de $700, a $400. Una pizza grande de muzzarella con 30% de descuento”. En ese sentido, la idea rectora del negocio, que ya está asociado con 110 locales de comida y sumará 600 a fin de año, es reducir las 16 millones de toneladas de alimentos que se desperdician por año en Argentina.

Pero no se trata de una tarea solidaria, los emprendedores, mediante el cobro de una comisión por cada venta a los restaurantes, obtienen su ganancia: estiman que para finales de 2019 tendrán 350 platos vendidos por mes e ingresos que rondarán el millón de pesos. “Es un nicho de negocios que ayuda al medioambiente”, le aseguró a ese portal Guglielmetti.

El proyecto es criticado con dureza en las redes sociales al sostener que es una forma más de “militar la crisis”, producto de la política económica del actual gobierno.

“Esto es increíble. Festejar el deterioro. Celebrar la diferencia de status y no tener como objetivo que toda la sociedad esté mejor y acceda a los mismos niveles de bienestar”, escribió la economista Silvia Batakis.

“Los que venían a poner un Apple Store en cada esquina, hoy te militan esto de vender más baratos los restos de la cocina”, “Es como un verdurazo pero de restaurantes y con una app. Otro triunfo del crecimiento económico”, comentaron algunos.

Otros, en tanto, compararon la inciativa con la propuesta del personaje de ficción Micky Vainilla, interpretado por Diego Capusotto: “Nuestros exclusivos y exquisitos platos rinden al máximo porque, atendiendo a normas ecológicas y evitando la innecesaria generación de residuos, nuestro sistema Easy Food Reciclator comunica nuestro salón con el comedor popular para pobres ‘Vos apenas te merecés esto’”.

 

 

 

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/193201-cuando-el-hambre-es-un-negocio

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