Diálogo frente al asedio

Desde Caracas

“Thunder & lightning”, esa fue la figura que eligió Elliot Abrams para describirle a su interlocutor venezolano cómo será el tratamiento que el gobierno de Donald Trump planea aplicarle al gobierno constitucional de Nicolás Maduro. La estrategia del “trueno y relámpago” se puede traducir como una especie de “asedio permanente” hasta tanto Maduro decida abandonar el gobierno. El mensaje no necesitó viajar hasta el Palacio Miraflores, sede del gobierno venezolano, para recibir una respuesta. El funcionario del gobierno bolivariano le aseguró que Maduro no se moverá un centímetro de lo que dice la Constitución y que “Venezuela no se doblegará ante la presión de un gobierno extranjero”.

El contenido de la charla, a la que tuvo acceso PáginaI12, forma parte de los diferentes contactos no oficiales que mantienen ambos gobiernos desde que los Estados Unidos se involucró de manera directa en el intento de golpe de Estado contra Maduro y sobre todo desde que el mandatario venezolano anunció la ruptura de relaciones. En esta oportunidad, la reunión fue solicitada por el propio Abrams que es uno de los hombres con más experiencia en esto de desestabilizar gobiernos y organizar golpes de Estado. De hecho, Abrams no sólo trabajó para Ronald Reagan sino también fue parte del gobierno de George W. Bush cuando se produjo el golpe contra Hugo Chávez en abril de 2002 que apenas duró 48 horas.

Durante la conversación, el funcionario norteamericano le recomendó a su interlocutor que Maduro debía irse, que podía renunciar o lo que quisiera pero que abandonara el poder y luego, “dentro de unos años, podría hacer como los sandinistas que regresaron con el tiempo al poder”. Incluso Abrams usó también como ejemplo al Frente Farabundo Martí de El Salvador aunque éstos nunca habían accedido al gobierno hasta hace unos años. El norteamericano habló de manera pausada pero firme, como si estuviera hablando de una postergación de una cena. Incluso aseguró que el gobierno de Maduro y el chavismo han perdido el respaldo popular. El interlocutor venezolano rechazó de plano “la propuesta” obligando a Abrams a recurrir a la figura del “trueno y relámpagos” que, sin abundar en detalles, describió como un asedio permanente. Una advertencia que no generó ningún tipo de titubeo en el venezolano que insistió que Maduro fue electo según lo prevé la Constitución y las leyes electorales del país por lo que, en todo caso, habrá que esperar el tiempo establecido por la Carta Magna para convocar a un referéndum revocatorio. No fue la respuesta deseada por Abrams pero tampoco lo debe haber sorprendido porque sabía con quien estaba hablando. Por otra parte, la advertencia del estadounidense no se puede considerar como una muestra total de lo que es la estrategia de la administración de Donald Trump aunque sirve para tener una idea de lo que se viene.

Mientras continúan las negociaciones diplomáticas para la instalación de oficinas de intereses en ambos países, Trump habla telefónicamente con Juan Guaidó para felicitarlo por la movilización de ayer que lejos estuvo de ser multitudinaria. La relación entre ambos es virtual porque el norteamericano se convirtió en el primer mandatario del mundo de reconocer a otro a través de Twitter y Guaidó se autoproclamó presidente sin siquiera fijarse si había quórum de diputados en la plaza donde hizo el supuesto juramento.

La tensión entre Venezuela y los Estados Unidos no ha cedido. Maduro visita todos los días los cuarteles de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) mientras que Diosdado Cabello recorre el país participando de marchas multitudinarias como preámbulo de que la que realizarán el próximo sábado en Caracas. En ese contexto, ayer se conoció oficialmente que los Gobiernos de Uruguay y México, “en virtud de la posición neutral que ambos han adoptado frente a Venezuela”, anunciaron la organización de una conferencia internacional donde también participarán organismos internacionales con la intención de “sentar las bases para establecer un nuevo mecanismo de diálogo que, con la inclusión de todas las fuerzas venezolanas, coadyuve a devolver la estabilidad y la paz en ese país”. El comunicado asegura que esta invitación “responde al llamado del secretario general de la ONU, António Guterres, de apostar por el diálogo frente a quienes niegan que exista esa posibilidad”. La conferencia se realizará el próximo 7 de febrero en Montevideo, Uruguay y ambas cancillerías esperan contar con la presencia de más de diez países y organismos internacionales.

También en https://www.pagina12.com.ar/171939-dialogo-frente-al-asedio

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