ELECCIONES EN BRASIL: LULA DA SILVA Y FLÁVIO BOLSONARO VOTARON EN UNA JORNADA MARCADA POR LA POLARIZACIÓN
El presidente brasileño votó en San Pablo y el candidato del Partido Liberal lo hizo en Río de Janeiro, en una elección que podría definirse en balotaje.

Lula da Silva y Flávio Bolsonaro emitieron su voto en las elecciones presidenciales de Brasil, en una jornada marcada por la fuerte polarización entre ambos dirigentes y la posibilidad de que la definición se extienda a un balotaje el próximo 25 de octubre.
El mandatario brasileño, que busca un cuarto mandato, votó en São Bernardo do Campo, en el estado de San Pablo, acompañado por el vicepresidente Geraldo Alckmin; el candidato a gobernador paulista Fernando Haddad; y las candidatas al Senado Marina Silva y Simone Tebet, entre otros referentes de su espacio.
Antes de dirigirse al centro de votación, participó de un encuentro en el Sindicato de los Metalúrgicos, un lugar emblemático en su trayectoria sindical y política.
“Estoy con mucha confianza. Agradezco a toda la sociedad”, afirmó ante los periodistas tras emitir su voto, y señaló que los brasileños concurren a las urnas “pensando en nuestros hijos, en nuestro futuro”. Además, consideró que los comicios representan una disputa entre “fortalecer el régimen democrático y la barbarie” y entre “el positivismo y el negacionismo”.
Lula da Silva también defendió los resultados de su gestión al destacar la recuperación económica, el control de la inflación y los avances en materia educativa. Asimismo, convocó a participar de la jornada a los ciudadanos mayores de 70 años, para quienes el voto no es obligatorio.
Por su parte, Flávio Bolsonaro votó en la escuela municipal Barão Homem de Melo, ubicada en el barrio de Vila Isabel, en la zona norte de Río de Janeiro. El candidato del Partido Liberal (PL) llegó acompañado por su esposa, Fernanda Bolsonaro, y dirigentes de su espacio, en una jornada en la que buscó reforzar su mensaje de apoyo para intentar evitar una segunda vuelta.
“Espero que elijamos hoy a nuestro presidente”, expresó luego de sufragar, al tiempo que aseguró ser “la única alternativa”. Sin mencionar directamente a Lula, afirmó que Brasil “no aguanta cuatro años más” bajo la conducción del actual mandatario y remarcó que el país “necesita un cambio” para dejar atrás lo que definió como una “era de atraso”.
En la misma línea, prometió que, en caso de imponerse en las urnas, “liberará al pueblo brasileño” y cuestionó la carga impositiva, la situación de seguridad y lo que calificó como “persecución política”.
“Brasil necesita un cambio. No puede soportar más sufrimiento, tantos impuestos altos, tantas mujeres muertas, tanta persecución política”, enfatizó.