A nueve meses del asesinato de George Floyd, que desató una nueva ola de protestas en Estados Unidos bajo la consigna “Black Lives Matters”, la Justicia de Minnesota iniciará este el juicio con la selección del jurado que deberá definir la culpabilidad de Derek Chauvin, el policia estatal que tumbó a Floyd en el suelo boca abajo y lo inmovilizó arrodillándose sobre su cuello, pese a que Floyd rogaba que le permitiera respirar.
El juicio será seguido de cerca por todo el país: contará con abogados estrella, se realizará bajo estrictas medidas de seguridad y se transmitirá en vivo. Ayer, una multitudinaria en Minneapolis anticipó el inicio del proceso judicial contra el ahora expolicía Chauvin. La multitud, muy diversa, permaneció mayoritariamente en silencio y se unió en un solo grito: “¡Si no hay justicia, no hay paz!”.
La Oficina del Fiscal General del estado de Minnesota convocó a Neal Katyal, un exprocurador general interino que ha litigado ante la Corte Suprema, para ayudar a la Fiscalía con la acusación a Chauvin. Katyal ya describió el juicio como un “caso criminal histórico, uno de los más importantes en la historia” de Estados Unidos.
El juicio podría ser largo, pero no hay dudas de que el veredicto será esperado y podría provocar nuevas protestas de uno y otro lado. Solo un fallo unánime de los 12 miembros del jurado puede poner tras las rejas a Chauvin.
Los otros tres policías involucrados en la detención de Floyd son Alexander Kueng, Thomas Lane y Tou Thao, y aunque todos fueron despedidos de la fuerza, enfrentan cargos menores y serán juzgados por separado.
El video de cómo Chauvin asfixiaba a Floyd, frente a un almacén en el barrio de Powderhorn Park en la ciudad de Minneapolis, arrodillándose sobre su cuello durante casi nueve minutos recorrió el mundo entero y generó una nueva ola de protestas en todo el país. La detención y muerte de Floyd ocurrió porque el dueño de un negocio lo había acusado de pagar con un billete falso de 20 dólares.
Las protestas de fines del año pasado fueron reprimidas con las fuerzas federales durantes los últimos meses del mandato de Donald Trump, que acusó al movimiento popular de estar motivado por el movimiento antifascista “antifa”, que el expresidente puso en la lista de organizaciones territoristas. La industria del cine y las ligas deportivas norteamericanas se plegaron al reclamo popular por el fin de la discriminación racial.
La polarización forzó al candidato opositor y hoy presidente, Joe Biden, a hacer promesas concretas para reformar la policía, terminar con la supresión del voto y otros ejemplos de lo que reconoció como un “racismo estructural”.
En la marcha de ayer en torno a la sede del gobierno local, donde se celebrará el juicio, una pancarta reproducía las últimas palabras de Floyd: “No puedo respirar”. Por temor a posibles desbordes al margen de las audiencias, el edificio tomó la apariencia de un campamento atrincherado, rodeado de alambre de púas y bloques de concreto.
También fueron movilizados miles de policías y soldados de la Guardia Nacional. Varios manifestantes dijeron que temían que Derek Chauvin fuera absuelto, y advirtieron que esto no estaría exento de consecuencias.
“Espero que nuestro sistema legal permita que se presenten todas las pruebas y sea condenado, pero no lo creo”, dijo a la AFP Billie Jean Vanknight, una mujer negra de 43 años.
“Espero que obtengamos justicia pero, debido al pasado y la aversión de la gente al cambio, no sé qué esperar”, dijo Allie Jacox, una afroamericana de 36 años, y enfatizó que las condenas a policías son raras en Estados Unidos. Chauvin está acusado de “asesinato” y “homicidio involuntario”.
Fuente: https://www.pagina12.com.ar/328196-empieza-el-juicio-por-el-asesinato-de-george-floyd
